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Guia del Mundo de Theros (X): Nacido de los Dioses

     El plano de Theros es un mundo sumergido en el mito, la leyenda y la profec铆a. Campeones intr茅pidos se basan en su valor interno para luchar contra temibles monstruos. Los dioses promueven sus propias agendas, influyendo en el destino de los mortales que los adoran.


     Cuando los mortales duermen y sue帽an en Theros, se dice que visitan Nyx, la tierra proverbial de los sue帽os y el hogar de los dioses. Cuando aparecen los mortales, los dioses est谩n impregnados de Nyx, el cielo nocturno entrelazado con su forma f铆sica. Las donaciones de los dioses reflejan su origen Nyx tambi茅n.

     Este ha sido el orden de las cosas durante milenios. Pero ahora los l铆mites que separan la existencia cotidiana de Nyx est谩n creciendo peligrosamente. Extra帽as criaturas de encantamientos est谩n llegando al mundo mortal como un nuevo poder que amenaza con interrumpir la naturaleza misma de Theros.

Un Pante贸n Fraccionado

     No contento de caminar por los planos del Multiverso por b煤squeda del placer, Xenagos regres贸 a su mundo de origen con una ambici贸n sin precedentes: convertirse en un dios. En su b煤squeda para impulsarse hacia la divinidad, el s谩tiro Planeswalker comenz贸 una serie de rituales m铆sticos. Estos rituales ten铆an un efecto secundario inesperado: la difuminaci贸n de las l铆neas entre el reino de los dioses y de la existencia cotidiana. Las criaturas que sol铆an habitar exclusivamente en Nyx comenzaron a aparecer en el mundo de los mortales. Estos seres nacidos de dominio estrellado de los dioses son conocidos como el "Nyxborn."

     En el pante贸n eran ignorantes del plan de Xenagos para ascender a la divinidad, pero ve铆an que algo andaba mal. A medida que m谩s seres Nyxborn aparecieron en el reino de los mortales, los dioses se culparon mutuamente por el caos y, en su ira, enviaron feroces criaturas Nyxborn contra los mortales.

     Theros se enfrenta a una crisis como nunca antes. Los dioses se han vuelto en contra de la humanidad. Los monstruos vagan libremente incluso en las ciudades. El plano se precipitaba hacia la destrucci贸n total. ¡El tiempo se acaba!

Los mortales en Alerta M谩xima

     Los dioses de Theros, aunque impresionantes, son mezquinos, sospechosos, y volubles. Incluso en el mejor de los tiempos, Mogis, el dios de la masacre, siempre estaba buscando una pelea en el reino de los mortales. La agitaci贸n reciente le molestaba m谩s que a los otros dioses, y esto agrav贸 las tensiones entre los seres humanos y los minotauros, su raza favorita. 脡l comenz贸 a enviar hordas de minotauros mortales y Nyxborn contra las ciudades humanas. Tomando el mayor peso del ataque minotauro en la fortaleza de la monta帽a de Akros, cuyo patr贸n, Iroas, es hermano y rival de Mogis. Otras criaturas mortales tambi茅n han tomado partido por Mogis, jurando acabar con la civilizaci贸n humana.

     Elspeth lider贸 un ej茅rcito de h茅roes de las tres principales ciudades, Akros, Meletis y Setessa, para romper el asedio minotauro. Los humanos salieron victoriosos, pero a un costo terrible. Peor a煤n, la celebraci贸n de la victoria despu茅s de la batalla se convirti贸 en el 煤ltimo ritual de lanzar a Xenagos en Nyx como un dios. Elspeth fue culpada por su ascensi贸n y llevada al desierto. La campeona del Sol, la mayor esperanza de los mortales, se ha desvanecido en la desgracia.

     Bajo el doble asalto de un dios enojado y rituales de Xenagos, las ciudades-estado de Theros deben confiar en su propia fuerza interior a煤n m谩s. Las ciudades humanas han comenzado a reclutar a los Nyxborn en sus propios ej茅rcitos. Pero el uso de la magia de Nyx contra los dioses es una estrategia desesperada y peligrosa que podr铆a desentra帽ar la existencia misma del plano.

Dioses en el caos

     El Gran Revel instigada por Xenagos est谩 alcanzando un punto 谩lgido. El rollick loco se est谩 extendiendo a trav茅s de Theros, barriendo mortal y Nyxborn igual. Or谩culos profetizan desastres, mientras que los humanos rezan a los patronos de sus grandes poleis de desviar la ira divina.


     Ahora que los dioses han reconocido la verdad de que un mortal a s铆 mismo ha puesto en marcha en Nyx y se abri贸 paso en el pante贸n, est谩n asustados. Se han visto obligados a enfrentarse a su propia naturaleza, no como los creadores del mundo, sino como creaciones de la misma. Los dioses no se atreven a dejar que sus adoradores reconocen esta verdad, por temor a que su dominio llegar铆a a su fin.

     Sin embargo, la paradoja de la divinidad es que Dios no puede destruir o crear un dios. Aunque se resienten de la intromisi贸n de Xenagos, el resto del pante贸n no puede expulsarlo de su seno. Tampoco puede un ser nacido de Theros lograr ser un dios del cielo. Heliod, dios del sol y patrono de la justicia, se siente un sentido de responsabilidad por la salvaci贸n del plano. 脡l ha comenzado a preparar una forma de restaurar el orden correcto, aunque lo que planea requerir谩 mucho trabajo y mucho sacrificio.

Kiora, la ola rompiente

     La trit贸n Kiora, natural de Zendikar, ha estado viajando por los planos para reforzar su conexi贸n con la magia de los oc茅anos. Su casa ha sido devastada por el enjambre Eldrazi, y ella cree que s贸lo con la convocatoria de los krakens feroces, serpientes y otros terrores de la profunda puede que derrotar a los titanes, que ahora gobiernan Zendikar. Ella est谩 obsesionada con esta persecuci贸n y apenas se da cuenta o se preocupa por sus efectos sobre su entorno.

     Kiora ha llegado a Theros en busca de las enormes criaturas marinas que habitan aqu铆. Poco despu茅s de su llegada, ella levant贸 una enorme ola de llamar a las bestias del oc茅ano. La ola se estrell贸 contra la costa, cerca de Meletis y caus贸 da帽os considerables. Tambi茅n alert贸 a los tritones, tritones nativos de Theros, a un nuevo poder en su reino. Buscaron a la fuente y se encontraron con Kiora mientras cabalgaba sobre las aguas de la parte posterior de un leviat谩n conjurado.

     Algunos de los tritones creen que Kiora es un avatar o heraldo de Thassa, dios del mar. Kiora no los desenga帽ar de esta noci贸n, de hecho, m谩s bien disfruta de la atenci贸n. Thassa, sin embargo, podr铆a ofenderse si Kiora contin煤a para apropiarse de su adoraci贸n.

Historia de los Planeswalkers (38): Tibalt, the Fiend-Blooded

Lugar de nacimientoNephalia, Innistrad
Periodo de VidaDesconocido
RazaHumano-Demonio

Tibalt es un planeswalker de alineaci贸n roja, medio demonio medio humano que proviene del oscuro mundo de Innistrad.

Ascensi贸n

     Como disc铆pulo de un nigromante de Innistrad, Tibalt trat贸 de seguir los pasos de su maestro remendando y reanimando cad谩veres. Pero carec铆a del talento y de la disciplina necesaria para un trabajo tan oscuro y riguroso. Alimentando la semilla de odio regada por sus propios fracasos y su aislamiento, empez贸 a enfocar su talento hacia el reino de los vivos. Sus experimentos pon铆an a prueba la capacidad de los organismos vivos para soportar el dolor.

     Tibalt solo utilizaba alima帽as al principio, pero despu茅s pas贸 a animales de mayor tama帽o y m谩s adelante a humanos. Como invocados por la malvada naturaleza de esos nuevos experimentos, los diablos empezaron a reunirse en las proximidades del laboratorio de Tibalt por la noche, susurrando en su extra帽o y estridente idioma. Con el tiempo, los diablos ofrecieron a Tibalt conocimientos acerca de aquello que m谩s le fascinaba: la aut茅ntica naturaleza del dolor. Henchido con la sensaci贸n de poder, Tibalt se fue volviendo cada vez m谩s s谩dico, haciendo caso omiso de los murmullos de los aldeanos.

     No pas贸 mucho tiempo antes de que un inquisidor echara abajo la puerta de su laboratorio a patadas. Acorralado en una habitaci贸n llena de diablos parlanchines y aparatos de tortura, Tibalt debi贸 haber sido ejecutado o encarcelado de por vida. Pero, en aquel momento, invoc贸 un potente y odioso hechizo creado a partir de los balbuceos de los diablos y de sus propios descubrimientos nefastos. El hechizo fusion贸 su propia esencia con la de los diablos a cambio de que sufriera en sus carnes todo el dolor que 茅l hab铆a infligido a otros. En ese momento, la chispa de planeswalker de Tibalt se encendi贸 y lo lanz贸 a trav茅s del Multiverso, lejos de las espadas de los inquisidores. Ahora, mitad humano y mitad diablo, Tibalt es libre para practicar su "arte" en incontables planos.